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domingo, marzo 13, 2016

Everything has a toll

En la vida. 

Cuando nos despertamos más temprano, cuando comemos de más, cuando no nos bañamos, cuando nos bañamos, cuando respiramos, cuando engañamos, cuando volteamos a ver el pasado, cuando no miramos el arco iris, cuando limpiamos el cuarto, cuando no doblamos la ropa, cuando no pensamos, cuando pensamos, cuando leemos y dejamos de creer.

Cuando el fuego, cuando la sombra, cuando dejamos de ser sabios, cuando tocamos, cuando besamos, cuando vemos y no entendemos, cuando pasamos, cuando trabajamos, cuando suspiramos, cuando nos guía la luna, cuando no hay tostitos, cuando naufragamos, cuando no hay futuro, cuando no cambiamos, cuando evolucionamos y cuando nos perdemos.

Pero más; cuando pasa el tiempo.

domingo, febrero 21, 2016

Morado

Tanta furia y pasión, nuestro amor se forjó en el sexo. Sudor, quejidos, deseo interminable … de eso surgió el amor. Amor puro. Luz, compañía, comprensión, intelectualidad … pero, sobre todo, la brutalidad que representan todos los colores al mismo tiempo, como el fuego y el hielo, el sabor del corazón. 

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domingo, diciembre 06, 2015

Vida líquida

La vida es evasiva. El tiempo pasa y me sigue eludiendo. La felicidad, la tristeza, la melancolía y el dolor. Todo lo mezclamos en un crisol, lo calentamos, lo enfriamos, lo ingerimos, respiramos; después emana de nosotros para llover sobre alguien más. La vida es algo que nunca entenderemos. Somos limitados, no lo creemos y buscamos sin saber que no es necesario. Tenemos todas las tardes de su vida, todos los instantes (¡qué son infinitos!) de nuestra juventud, y a pesar de todo, no soñamos con ser viejos.

¡Amo mis canas!


Me gusta cada día, me gusta renacer a cada instante y el viaje que hago entre mis recuerdos. Todas las mañanas selecciono una memoria de cinco minutos, la palpo, la saboreo y la muestro aunque nadie la vea. Y luego el amor, que prescinde a tantos y los confunde con la carne y la estética. Ahora que he visto al amor de frente, que sé que la pasión tiene muchos colores, sonrío ante lo rústica que puede parecer la vida.

jueves, mayo 15, 2014

Lotería babilónica

El resultado de estas líneas se debe a la elección de palabras de manera aleatoria, similar a la técnica de Cadáveres Exquisitos de Paul Éluard, André Bretón y Tristian Tzara.

Bajo la colina, la astuta culebra estudia a su víctima. El Marxismo rojizo ya ha volado muy lejos, por otro lado, el trabajador azulado renuncia a seguir luchando. En el río, el salmón apacible es ultrajado por la culebra. Un zorro, también apacible, observa la escena, enfermo. De pronto, aparece un caballo pequeño que reclama su lugar en la tierra y el universo, parece un dragón bizarro, dispuesto a triturar a su presa, sin reclamos. Finalmente, el chocolate limpio siempre se agazapa.


La constelación fugaz alarga los minutos. Un castor corre grotescamente bajo el cielo negro, la rana, húmeda, pisa al castor con sus enormes patas. Siempre húmeda. El cuadro arrullador, sonríe. Mientras tanto, del río, el chocolate colorido nace gravemente. El blanco ostentoso tapa todo lo demás. Una boina se para para morder. El psique es nebuloso y trata de revivir. La guitarra vociferante, ama con todo su laberinto.

miércoles, diciembre 19, 2012

El ciclo de Kara Thrace: Finale



¿Cuántas veces repetimos el ciclo? ¿Conocerlo es la muerte verdadera?
la nave de resucitación no es más que una alegoría de nuestro juego,
gracias Kara, el ciclo está a salvo, la vida sigue y sigue,
y la espiral se proclama verdadera, como una creatura nueva.

El sentido de su vida, mi observación permanente y cuando faltó el temor: todo es parte de mí. Dios. Al fin lo recuerdo, bajo todas las sombras angulares. Es necesario que olvide que Dios y yo somos lo mismo, para cuando recuerde, escriba sin sesgo divino todas las vidas: cylons y humanos por igual.

Todo estaría perdido. Pero Kara…

Kara mi querido mensajero, mi poderosa guerrera, mi semi-diosa sudada; guió la historia en mi ausencia, aterrizó en la tierra mis delirios y al final; cuando supo que estaba cerca de lo perdido, me invocó y volvió. Kara, poseedora de mi valor y coraje, mas no de mi miedo; se alza como un ser alado y de golpe me devuelve mi carácter divino.

Fue mi reflejo, simuló mortalidad y brindó muerte. Muerte obscura y luna eterna para todos aquellos que me pertenecen. Esa necesaria destrucción para la reactivación de los vientos, de la chispa y aliento, que da vida a lo natural y artificial. ¡Oh Kara! ¡Cómo agradecerte que te desprendieras de mí y ejercieras mi voluntad en el mundo terral! Con nuestra unión gobernamos nuevamente y creamos las canciones de las estrellas.

Nuestra sinfonía perfecta se reanuda. Cuando el tiempo nos consuma, tú volverás. Recuerda trabajar sin miedo y con fuerza, forja con fuego tu alma, edifica tu mundo y solidifícate como acero. Prueba el amor esta vez mi querida hija, te permitirá diluirte entre los mortales y al sentir el verdadero dolor, me despertarás nuevamente.

Kara. Vuela nuevamente cuando hayamos terminado. Regresa entre los tuyos siendo yo, vuela veloz en tu viper, destruye cuando sea necesario, inmortaliza tu raza y planta recuerdos a cada instante. Estaré observando, mientras lentamente te olvido y será tu objetivo cautivar con tus encantos y ejercer mi divinidad por los ciclos de los ciclos, amén.

lunes, diciembre 17, 2012

El ciclo de Kara Thrace: Unión de luces



¡Tormentas, fuego, lluvia ácida y estrellas! ¡Al fin juntos!,
como la marea que siempre regresa, como las burbujas
explosivas, como el universo que termina, nos encontramos;
este destino es nuestro, tracémosle.  

Beso. La básica expresión de unión, de magia, de sentimiento. Pueden pasar siglos sin que el sabor desvanezca, sin que el sonido diluya, sin que recuerde el comienzo. Kara me besa, pero su beso lleva una pasión armónica, no blasfema, con sentimientos claros y evidentes. No estamos ahí por un ardiente deseo, no es la burda carne, ni las hormonas. Es una necesidad paternal, filial, de energía atómica uniendo nuestros cuerpos.

Así se creó el universo. Con la unión de dos, con el regreso de su hija a su padre, uniendo los cabos sueltos, danzando valses perfectos, sudando con cada respiración y exhalaciones calientes. Así nacimos y nos repetimos cada instante, segundos para los Dioses, eones para los hombres, suspiros para Kara Thrace. Así convergen las líneas espaciales, así se entienden las coordenadas: nos llevan a donde empezamos, en donde se curva la luz y la gravedad nos vuelve súper densos.

Inexperiencia. Las gotas de agua circulan por nuestra espalda, son la destilación de energía consumada, la creación. Escribir con saliva y dibujar curvas imaginarias, mas se convierten en imágenes superpuestas cuando cierro los ojos, es masa crítica a punto de ebullición. Con paciencia, sin esperar nada, me entrego a la musa, buscando mi sombra entre sus piernas.

Su beso y abrazo me capturan, siento sus manos, piernas, abdomen, aliento y cabello. Pruebo su piel, saboreo sus ojos, su boca y su lengua; su mente se va fundiendo lentamente con la mía. La sensación va más allá de cualquier entendimiento, es una coreografía antigua que me hace recordar. Cuando una burbuja revienta y ella deja de respirar, desaparece dentro de mí. Somos uno.

jueves, diciembre 13, 2012

El ciclo de Kara Thrace: Recuerda matarte



¡Cuántas palabras caben en tus besos Kara! Recuerda suspirar por ti todas las noches. Tienes la boca llena de dulces rubíes. Tus labios son fresas, las fresas son dulces rojos, rojos rubíes. Tus ojos me ciegan de tanto resplandor. Tus ojos son soles, el sol es el fuego, el fuego la luz, la luz resplandece.

Kara Thrace libera su cuerpo y lo deja caer en lo suave de su cama. Su mirada perdida, trata de enfocarse en la fotografía. Un espiral de colores. Dibujo recurrente de su infancia, capturado ya hace mucho tiempo en un trozo de papel, verlo ahora implica divergencias extrañas.

Se desnuda por completo, se despoja de cada prenda y pensamiento lentamente. Solamente se cobija parte de sus piernas y deja descubierto el lugar donde la espalda pierde su honesto nombre. Su cuerpo sigue caliente de tanta concentración, el agua no alcanzó a tocarla, se volvió nube y ahora llueve en todas partes.

De pronto me ve. Lo sé pues algo se remueve en su mirada, como mariposa sacudida de una flor, como una vibración en su retina, me mira y me sonríe. Después sigue concentrada en ese espiral; su cuerpo parece ingrávido, flotando en su cama, su leve sonrisa confirma mi presencia y no me deja entenderla. Se voltea con su mirada puesta en el cielo, ese cielo visible a través de la nave, de las literas, la mugre, las ratas y los cuerpos.

Caída. Comienzo a caer, como si mi observación me traicionara, me veo acercarme sin reproches, dando saltos cuánticos, mil horas divinas o segundos mortales trascurren asimétricamente. Junto a ella me doy cuenta que mi tiempo es su tiempo, mi mano empieza en su cadera y sus labios terminan en los míos.

miércoles, diciembre 05, 2012

El ciclo de Kara Thrace: Armonía del fuego


 
Música al ritmo de vals, sube y baja, como la marea,
sus cenizas giran en el viento, polvo y espuma provocando
la luz es transparente, confunde con su aura, evocando;
son ilusiones obscuras, mas encienden fuego y brea.

Regala un poco Kara, bésame lentamente con tu alma,
tu dulce lengua, va marcando la pauta rítmica y eleva,
sangre cylon, sabor sintético y vida eterna,
la muerte no teme, solamente espera.

Una y otra vez, cuando algo faltó no logró sentir la entrega, no alcanzó el orgasmo,  el alcohol no fue suficiente, la consciencia se crispó, un golpe fuerte sacudió el cerebro, el amor sin sabor a esperanza; faltó el temor. Mas la armonía perfecta, donde danzan las estrellas y se acaba el infinito comienza con una canción llamada Kara.

El amor. Palabra fuerte, llena de fuego que trasmuta el alma. Dios ¿estás ahí? Después de tantas horas dedicadas a ti, todavía no se llena ese hueco frío entre el corazón y el crisol. Sus pasos metálicos por el viejo corredor,  asciende sin titubear a la nada. Kara, ¿Cómo te trata tu saliva? ¿Cuántos besos necesitas entregar para salvarme?

He descubierto una verdad: Kara Thrace. Ella, solamente ella, con las llamas encendidas, creando música divina, me mostró el camino, sólo falta recorrerlo sin quemarme. Hablar de ella por eones, recostarme en su almohada y succionar su aroma. El ciclo se repite, como un espiral de caracol, como la Vía Láctea, unidos siempre, divinos.

jueves, noviembre 29, 2012

El ciclo de Kara Thrace: una Diosa sudada


La luna acechante y precoz, lanza su magia plateada brillante,
si tan sólo el metal decidiera ser transparente, sin tan sólo la sonrisa de Kara
no reflejara más luz que la luna, así,
las esferas del universo resonarían
como una sola melodía apabullante.

Las flores de Cáprica decoran y dan profundidad al amor,
si tan sólo durara un segundo, sin tan sólo Kara no fuera
eterna como el universo, así,
los bosques se volverían difusos
como átomos elefantes sin color.

Si tan sólo Kara, sin tan sólo,
Si tan sólo no robaras respiraciones por la noche
o activaras borbotones sin reproche,
Si tan sólo Kara…

 
Descansado frente a un piano imaginario, Kara puede verse en varias presentaciones. Luces centellantes causan sudoración fría, nuevamente, todo o nada. Aniquilación o exaltación. Su mirada fija en un objetivo, una llama de fuego puede verse, la chispa que la mueve, el óxido de metal, el rojo palpitante, la muerte.

La máxima concentración provoca evaporación lípida. Difícil de lograr, pero la adrenalina, la falta de miedo y la fuerza son sus aliadas. Nunca más miedo. En ese sentido se mueve, sin razón, sin simpatía por ella misma. La respiración como un eco en su casco, las estrellas del universo saludándola, la ingravidez de su cuerpo y la desesperación por matar o ser matada.

Como una estrella que explota, el cylón despareció en una llamarada de microuniverso, Kara sonríe; supera nuevamente las expectativas: es la mejor. La meta personal es una cosa, pero nuevamente, la ingravidez ya no solo se siente en el exterior, sino en sus entrañas.

martes, noviembre 27, 2012

El ciclo de Kara Thrace: fragilidad



 
Rojo dolor, refleja el metal
latido pulsante y lento respiro
el fuego universal, purificador elemental

 
Música fatua, ojos ardientes
sonata perfecta, memoria pendiente
reflejo sombrío y sangre en los dientes


La respiración se escucha con ecos dentro del casco oxigenado, todo lo ve a través de un cristal azulado de realidad aumentada. Cada detalle en el espacio se percibe con capacidad sobrehumana, Kara se siente un cylon. Su visión y su existencia misma están limitadas a su traje. Piensa en la fragilidad del hombre, capaz de todo y de nada. Tan solo un soplido de fuego, una falla en el aire, la ausencia de agua, lo condenaban.

 
¿En realidad necesito eso? Una punzada en su pecho, es la sensación de reja vu. Recuerda que recuerda algo, pero el recuerdo no aparece, todo está dispuesto a repetirse en un ciclo. ¿Cuántas cosas ocultas yacen en la más profunda obscuridad de los recuerdos perdidos? ¿De qué depende la existencia y dónde está la línea delgada que nos divide? Si tan sólo Dios lo supiera, el Dios único.


Kara respira profundamente. Sus entrañas le hablan. Se comunican con vacío y dolor. El olor a cigarro está arraigado en su cabello. Exhala y puede olfatear su aliento, ese olor propio, definido tan sólo por ella misma, con clara textura, sabor y color. Sus entrañas le estrujan fuertemente por dentro, siente la necesidad de un abrazo, una lágrima resbala por su mejilla y salta… dejando el aroma de su aliento en el cielo.

lunes, noviembre 26, 2012

El ciclo de Kara Thrace: so say we all





El arte de sobrevivir tan sólo con adrenalina, la fuerza y el miedo son cosas diferentes, sentidas desde ángulos opuestos ante la eminente caída del status quo. No obstante, se necesitan en diferentes dosis. Ante la impotencia del espíritu, la adrenalina da el primer impulso, la fuerza proyecta y el miedo vuelve a los seres paranoicos.

 
Y La fe. La esperanza. La divinidad. El propósito.

 
El deleite de una copa de vino, la luz que olvidamos ver, lo extenso del universo y los elementos primordiales. Se vislumbran en la sombra, atrás del aro de Saturno, las constelaciones mágicas forman entramados de luz.

 
Kara Thrace nunca lo reflexionó, no sabía de dónde venía ese vívido guerrero cuando se adentró en lo profundo de su misma naturaleza. No sabía nada. No sabía de música, de armonía y perfección. Poco sabía de la divinidad y su deidad, pero sobre todo, nunca supo nada del miedo.

 
La palabra clave para explicar a Kara Thrace es, fue y será destino.


lunes, junio 11, 2012

Azul profundo


Sumergido en los sueños y en la realidad, me encontré una vez cerca de la orilla del mar. Las olas trataban de devastar las rocas que le hacían frente con valentía, el sol se apagaba lentamente en el horizonte, sus rayos naranjas me daban calor directo en el corazón. Sentí el frío profundo empezar a recorrer mi cuerpo, primero mis pies descalzos, después mis piernas, luego mi estomago, mientras la humedad lentamente iba devorando la sequedad provocada por el desierto.

Bajo el mar caminé unos pasos sin sentir temor de no respirar, pero cuando una sirena me pidió que respirara lo hice. Tragué el agua salada con los latidos de mi corazón acelerados, pero es todo, no morí, respiré mar, respiré azul y arena, sin más.

Con ayuda de la sirena comencé a descender en las profundidades místicas del reino de los mares. Pasamos por debajo de las rocas, mi mente estaba concentrada en el contraste de colores, olores acuáticos, sabores y sensaciones frescas que rodeaban mi cuerpo. El camino fue largo, pero esperé, sin sentir nunca desesperación por lo que me fuera a ocurrir.

Cuando llegamos a la ciudad, creo que una lágrima se escapó y se perdió para siempre en las lágrimas infinitas del océano. Era una sensación extraña, feliz y triste, de impresión y aprensión, de emoción y decepción. Era hermoso, lo más hermoso que jamás he visto en mi vida. Las rocas, las algas, la luz emanada por fuego azul, los enormes pilares de piedra, sus columnas iluminadas, llenas de vida, llenas de poder. La ciudad bajo el mar era toda la utopía jamás soñada por el hombre: lejos de distracciones, sin medios que manipulen las mentes de los hombres, sin pudor por vestirse bien, sin preocupación por ser mejor que el vecino. Era una sociedad completa, de ayuda y fraternidad, cuyo objetivo era disfrutar todo: la vida, la muerte, el sol, el fuego, el agua, el mar, la sal, las algas, la comida, el sexo, la diversión, el estudio, la meditación, la introspección y compartir todo, siempre.

Mi compañera me tomó la mano después de una semana de vivir ahí. Por su gesto, sabía que tenía volver al mundo de la superficie y no recordaría nada, eso me entristeció mucho pues me resultaba difícil dejar ir la experiencia y la idea de que quizá nunca volvería. Pero la sirena me prometió volver y recordar, aunque fuera un recuerdo soñado y borroso, aunque yo mismo no lo creyera.

miércoles, mayo 02, 2012

Nunca digas nunca

He cambiado mucho con los años. Desde los primeros atisbos de inteligencia o locura, las ideas que una vez guiaron mi vida han dando un vuelco. Algunas ideas prevalecen, pero las visiones borrosas del futuro se han ido perdiendo en las memorias del viejo álbum electrónico. 

Primero fue adiós al mIRC, luego al ICQ, luego al MSN.

A veces creía que a los 30 años estaría ya en un lugar muy lejos. Aún no me he alejado tanto, sigo aquí, en el mismo país, aunque lejos de casa.

A pesar de todo, ahora más que nunca tengo la magia. Ahora que la he descubierto, la transformación del mundo apenas comienza.

viernes, enero 27, 2012

¿Qué va pasar si mañana se acaba el mundo?

Si los cielos cobran venganza sobre nosotros, si el viento se vuelve fuego, los ríos se vuelven salados y las nubes deciden descargar sangre sobre nosotros. El universo se compactará nuevamente en un huevo cósmico lleno de poder potencial, encerrando nuevamente todas las almas.

viernes, febrero 25, 2011

Fresa surreal


Caminando me encontré con fresas que obstruían mi paso. Las pisé y formé un largo río rojo que bajó por las montañas hasta a ciudad. Por el río, plantas crecieron y poblaron la ciudad con faunas fantásticas y sorprendentes, poco a poco, vencieron el concreto y se podía respirar el aire dulce de las nuevas plantas, del río de fresa y humanos con orejas de conejo.

miércoles, junio 17, 2009

Cuando estás a 5 pasos parecen 1000

Te extraño.


Veo los colores del día y me recuerdan a los tuyos. Respiro en la mañana y recuerdo tu olor a mi lado. Tengo frío y no es por falta de cobijas. Llego a la casa y falta tu presencia, tu sonrisa, tus ojos, tu boca.


Quiero ver tus ojos otra vez y tocar suavemente tus cejas con mis dedos. Quiero lamer tus dedos y tu espalda, tratando de retener el sabor por siempre.


Gateo por la casa buscando tus huellas y las sombras que dejaste. El redbull en el escritorio, las flores marchitas, tus cabellos, tu saliva en la almohada.


No puedo vivir una vida así. Eres mi simbiosis, mi pieza faltante del rompecabezas, mi musa, mi salsa en las papas, mi chocolate diario, mis horas de sueño, mi playstation 3, mi zelda, mi toalla, mi sudadera en tiempos de frío, mi calmante, mi café, mi perfume, mi agua, mi sed, mi esperanza, mis lentes, mi vida, mi sueño, mi universo, mi fantasía, mi imaginación, mi aventura, mi pasividad, mi temple, mi dios.


Te extraño.

lunes, junio 08, 2009

Desierto


Desierto, dueño de mi vida, liberador de miedos, hacedor de carácter, permite que tus frías noches continúen circulando por mi cuerpo cuando sienta miedo. Permite que tu calor capaz de evaporarlo todo, siga quemando mi corazón a donde vaya.



Desierto, deja que recuerde todo como lo dejé. La arena penetrando los poros de mi piel, las estrellas brillantes por las noches, los coyotes aullándole a la luna con desesperación y el fuego quemando las cachoras.



Oh desierto, soy tu hijo, deja que expanda tus dominios por el mundo, que el mundo conozca tu esplendor y te tema. Hazme fuerte cada día, para soportar la humedad que no nos pertenece y quemar con nuestro fuego, acrisolar y forjar un mundo mejor.


martes, junio 02, 2009

Fragancia

Tu olor permanece entre mis uñas, en mi boca, en mis ojos y en mi nariz. Esa aroma capaz de derretir al acero con su dulzura, ese olor capaz de cruzar el universo y provocar explosiones galácticas.

martes, mayo 26, 2009

Esperando la próxima supernova



Por ti esperaré hasta que el sol se convierta en una supernova. Esperaré pacientemente a que la entropía se haya comido cada indicio de luz en el universo y lo único que pueda brillar sea mi amor, escondido entre las estrellas más lejanas del último anillo del universo.

Esperaré, moriré y reviviré. Seré tu zombie atado en el árbol de tu patio. Y cuando la arena se haya lavado en el mar y los ríos se hayan secado, estaré ahí al final, debajo del lodo, entre tus uñas, en tu ropa sucia, en kleenex con tus mocos, estaré esperando.

Cuando hayan acabado las guerras del mundo, cuando no haya más humanidad y la vida se haya movido de planeta en planeta, yo seguiré esperando, siguiendo tu alma, pegado como musgo en tu pierna, lamiendo tus pisadas, respirando cada cosa que tus manos hayan tocado, escondido entre tu sombra, rascando tu espalda por las noches y metido entre tus dientes.

Te esperaré por siempre, aunque me lleve una eternidad o dos, me convertiré en el big-bang por ti, no vacilaré, esperaré y cuando todo llegue a su fin, cuando la luz se haya ido y la obscuridad no te permita ver, ahí estaré, cuidándote, a tu lado, siguiéndote hacia la obscuridad.

miércoles, abril 15, 2009

Mujer de fantasía

Cuando busco palabras para describirte, éstas pierden color, sabor y sentido. Y es que a tu lado todo se opaca, el unicornio es como si no tuviera cuerno, las pirámides egipcias ya no son pirámides y las pinturas de Miguel Ángel no tienen azul.

Eres una Diosa admirable, te admiran los árboles, te admiran las rocas y te admira el sol, que cada mañana sale sólo para verte. Te alaban los poetas desde siempre, te alaban los romanos, buda habló de ti, cristo habló de ti y Confucio tiene unas palabras dedicadas a ti.

Eres el centro de la galaxia, la ecuación perfecta que los matemáticos no han podido descifrar, el santo grial que tanto han buscado los católicos, la clave para superar la velocidad de la luz, el Aleph que descubrió Borges, la sirena que engañó a Odiseo, el vértice donde se unen la vida y la muerte, la que entiende los sentidos, la cuarta dimensión, eres todo.

Yo tan sólo son un fragmento de luz, que se cuela por tus ventanas.