jueves, octubre 29, 2009

El levantamiento del viejo imperio chino

Llegó la hora de China. Así como en 1905 se dijo que la situación era irreversible y que el Reino Unido, señor de los mares, tendría que cedería la hegemonía mundial a su hijo los Estados Unidos, yo lo digo hoy: la tendencia es irreversible, y Estados Unidos tendrá que ceder su puesto a China en los próximos años.


Hay que observar los nuevos acontecimientos para darse cuenta de esta tendencia. Actualmente existe un G2, conformado por China y EEUU, que se ven como iguales. De ambos depende la reactivación de la economía mundial, y en lo político, la cooperación es necesaria si se quiere realmente un desarme nuclear.


La dependencia es reciproca. Sin embargo, en los EEUU existe un miedo muy grande por el poder que tiene China sobre ellos. Por todo el crédito que China ha dado EEUU y el número de Bonos del Tesoro en su poder, prácticamente puede fracturar la economía estadounidense, sin disparar un solo misil.


Por otra parte, esto es como una guerra fría financiera. Los chinos no pueden hacer ningún movimiento para destruir la economía estadounidense, debido a que todas sus reservas están en dólares, y destruir esta divisa, no suena inteligente para los chinos. Aunque, actualmente, está buscando solucionar este problema que le impide actuar más fuerte. ¿Cómo? Moviendo sus reservas poco a poco hacia el euro.


El cambio de poder a principios del siglo XX fue relativamente sencillo, las diferencias culturales entre Inglaterra y EEUU, permitieron una transición sin derramamiento de sangre. Pero cuando surgieron nuevas potencias, como Japón y Alemania, desató la Segunda Guerra Mundial. ¿Habrá guerra? No lo sé, no me puedo aventurar a decir que no, pero tampoco que sí.


En el campo militar, China es una potencia e incluso un problema para los EEUU, que siente el desplazo en su presencia militar en el este de Asia. Probablemente China, busque posicionarse mejor estratégicamente en los próximos años, aprovechando el poco entusiasmo militar del presidente Obama.


La influencia de China en oriente es indiscutible. Unas palabras del presidente chino a su homólogo norcoreano y las cosas se han regularizado, Corea del Norte se mostrado de nuevo dispuesto a dialogar con occidente. Por otra parte el protagonismo internacional ha crecido. China tiene derecho al veto en el consejo de seguridad, su opinión es tan fuerte, que, por el veto de China, la ONU no pudo intervenir en Myanmar (antes Birmania) cuando era la violación de los derechos humanos era flagrante; y su peso se ha hecho más importante para el tema del enriquecimiento nuclear de Irán que el que había tenido Rusia en los últimos años.


Dentro de pocos años, China alcanzará a la economía estadounidense, aunque es importante mencionar que aún faltan muchas cosas por hacer. China todavía está muy rezagada con Estados Unidos en el aspecto tecnológico, a pesar de los grandes avances que se han dado en el país asiático. Los Estados Unidos, producen la mayor parte de la nanotecnología del mundo, y están en la vanguardia en software, telecomunicaciones y producción de patentes militares.


Cuando empecemos a ver que China diseña sus primeras computadoras, sus primeros celulares, software militar y estratégico, estaremos ante el surgimiento de un aparente nuevo imperio. Un imperio que ya gobernó gran parte del mundo, un imperio que ansía regresar al poder, un imperio que tiene ideas muy distintas al actual, un imperio que no tendrá nada que ver con el socialismo, un imperio formado por la cuna de la civilización oriental, un imperio que llegará para quedarse.

jueves, octubre 08, 2009

El fin del oro negro

¿Está México en graves problemas fiscales? La verdad, sí. Estamos ante una crisis fiscal sin precedentes.


En medio de la crisis económica que ha afectado tanto a nuestro país, resulta absurdo tratar de incrementar los impuestos. Ya hemos hablado demasiado en este sitio sobre las catastróficas consecuencias que eso podría tener para la mermada economía mexicana, pero, ¿Qué hacer cuando el país recupere la senda de crecimiento? ¿Podemos seguir con un sistema impositivo laxo? La respuesta es un “NO” contundente, la era del petróleo ha terminado en México, y pronto una de las principales fuentes de ingreso, dejará de existir.


Nuestro país, la séptima economía productora de petróleo, pronto se convertirá en un importador neto. Uno de los sindicatos con más privilegios del país, pronto dejará de tener esos privilegios, y dos quintas partes del ingreso público, tendrá que ser obtenidas de otras fuentes.


Canderel era la principal fuente de producción de petróleo en México, apenas en 2004 producía 2.1 millones de barriles de crudo diarios (b/d). Actualmente, sólo produce 600,000 b/d. 23 de las 32 principales fuentes productoras, han disminuido su producción. Según las más recientes estimaciones, México pasará a ser importador neto de petróleo para 2017.


El problema está en las finanzas públicas dependientes en gran parte de los ingresos petroleros, si la producción llegase a caer tan sólo en 2 millones de b/d, el gobierno tendría que recortar gastos en un 10%, lo que resulta completamente inviable.


El PRI, después de las espurias alianzas entre el PRD-PAN en las elecciones que se llevarán a cabo en Tamaulipas y Oaxaca, ya tomó postura respecto al 2% del impuesto a medicinas y alimentos. La bancada del PRI, rechazará esta propuesta, y su contraoferta será eliminar las delegaciones federales, manipular el ISR y elevar la predicción del precio del petróleo de 51 a 59 dólares. Pero esta propuesta no está tomando en cuenta la situación de decadencia de PEMEX.
No queda otra, hay que endeudarse, por ahora.


El problema de PEMEX se remonta al gobierno del viejo PRI, al sindicato y a la poca flexibilidad de PEMEX, y no al control del Estado sobre la empresa. En años anteriores, las inversiones de PEMEX han sido casi nulas; es fácil entender la lógica detrás, los gobernantes no tenían incentivos para invertir en exploración e infraestructura, si los resultados se verían hasta después de sus seis años de gobierno, era mejor aprovechar todas las ganancias de la paraestatal para gastarlas en obras públicas más vistosas, en el mejor de los casos.


Por otro lado, está uno de los sindicatos más nefastos del mundo. Gracias a él, los costos laborales de PEMEX son enormes, se necesitan 140,000 hombres, tan sólo para cavar un pozo petrolero. Las prestaciones de los sindicalizados son una burla: tienen seguro médico en el hospital de PEMEX, que es mucho mejor que el IMSS y el ISSSTE, el seguro incluye a toda la familia del sindicalizado y derecho a ¡una concubina, aparte de la esposa!; tienen planes vacacionales para toda la familia con goce de sueldo, derecho a heredar un puesto de trabajo, y no necesariamente a un familiar, por lo que se presta a la corrupción de venta de plazas. Tan sólo el derecho para hacer un examen (que no garantiza la entrada a PEMEX), se vende en 100,000 pesos.


Por si eso fuera poco, un técnico de PEMEX gana más que la gran mayoría de los profesionistas. Su salario está al nivel de un directivo alto medio del gobierno (alrededor de unos 35,000 – 40,000 pesos mensuales).


PEMEX no se debe privatizar, sólo hay que invertir las ganancias en exploración y tecnología, y desaparecer al sindicato. Fomentar el estudio de hidrocarburos, tecnología de extracción, ingenieras relacionadas, etc.


Sin embargo, ahora ya es demasiado tarde. Aunque existen algunas esperanzas de encontrar mayores yacimientos en el Golfo de México, la inversión requerida para revertir la tendencia de la caída en la producción, se calcula en 10,000 millones de dólares al año, según una reciente publicación, del experto en PEMEX, David Shields. Aún si se permitiera la entrada de la iniciativa privada, no se encontraría a un inversionista, dispuesto a pagar dicha cantidad.


A México le queda poco tiempo para definir un nuevo sistema tributario. Somos el país con la recaudación más débil de América Latina (11% del PIB), necesitamos replantear la reforma fiscal en unos años, buscar un impuesto que no perjudique más a la clase media y a los contribuyentes cautivos, que sea más sencillo de recaudar y capaz de recaudar de los evasores.

viernes, octubre 02, 2009

El árbol de las hojas de pájaro

¡Magia negra! Los habitantes del mundo de Marús estaban asustados. Zopilotes revoloteaban en sus cabezas, árboles secos desloaban las praderas y las brujas habían vuelto. El que una vez había sido hermoso, ahora era sombrío y tétrico en escala de grises. Algo se tenía que hacer, no se podían olvidar de todo y dejarse caer en el espiral de obscuridad.

Entre los grandes hechiceros, entre los grandes mago-guerreros, entre un sinfín de criaturas poderosas, el pequeño, pero no por eso menos inteligente, Thundbir fue llamado por los 4 reyes mediterráneos. Thun era un pequeño simirciano, habitante de la zona congelada de Sirmicia, trabajador del hielo y dominador de la magia azul.

Su misión era ir al corazón de Marús, al punto de equilibrio y vida del planeta: el árbol de las hojas de pájaro. Se decía hace muchos años, cuando el polvo se convertía en luz a voluntad, que todo ser viviente, incluso los reyes, provenían de la energía de un hermoso árbol, que en vez de hojas, tenía plumas de de pavorreal y de fénix, y una mezcla de colores orgásmicos. Dentro de este árbol habitaba una princesa, y gracias a su belleza, empatía y calor, el árbol se mantenía con vida. Seguramente – decían los reyes, consejeros, hechiceros, saltimbanquis, osos y arboleros – esa era la razón de decadencia de Marús. Algo debía andar mal con el árbol y con la princesa.

Partió el valiente héroe a salvar el mundo de Marús. ¿Sería su salvación o su perdición? Lo que muchos seres nos sabemos, y que todos suponemos, es que la elección mágica, astrológica y estrambótica de un héroe, no necesariamente tiene las consecuencias esperadas. ¿Es verdad que el amor siempre es hermoso? Esta vez, seguramente, te cuestionarás todos tus preceptos de lo bello, lo malo y lo correcto.

Cuando Thun, después de muchas peripecias – no hay que olvidar que llegar al árbol de las hojas de pájaro, no era para nada tarea fácil – alcanzó el hermoso árbol, dador de vida, lleno de armonía, colores y majestuosidad, y se encontró que sólo le quedaba una sola pluma. Entró cauteloso, receloso y con la gracia de un oso. En el centro, en una silla plateada, con la hermosura de un hada, estaba la princesa sentada.

¿Cuál es tu problema princesa? ¿Por qué estás triste? La respuesta una lagrima fue, y Thun encogió su corazón. ¡Ah!, pero las cosas cambiaron su curso rotundamente, cuando la princesa levantó la mirada y vio a Thun. El deseo de besarse, de estrecharse y tocarse, fue el sentimiento más devastador y energético, que hasta la montaña más sólida de las montañas, se hubiera derretido como lava ardiente.

¡El amor!, aparece repentino, sin avisarnos. Después de un largo beso, el árbol resplandeció inmediatamente y el mundo se cubrió de sol.

Pero no fue un final feliz, porque la historia no termina aquí. Ante los festejos de los reyes, las algarabías de los bufones y payasos, se presentaría, un sortilegio insuperable. El amor de la princesa y Thun era infinito, tanto como para no conformarse con sacrificar la energía de la princesa en mantener a todo un mundo. Ella quería darle todo a él, querían festejar su amor con siglos de eterna felicidad, querían escaparse, nadar en todos los lagos del universo, tener mil orgasmos bajo la luna y masticar cada segundo de sus respiraciones.

Ella lo propuso y él lo aceptó – Vámonos de aquí, seamos felices juntos en la luna de Marús, en los anillos de Neptrum, traspasemos las fronteras de lo bello, alimentemos nuestro amor de galaxias.
Viajaron muchos siglos, el poder de la princesa era inmensurable, y enamorada, el vasto poder era suficiente para moverse de galaxia en galaxia, vivir eternamente entre las estrellas.

Se dicen muchas cosas. Una es que alguna vez visitaron la tierra y crearon las manzanas. Otra que cada vez que llueve, es sudor de la pareja retozando. Se dice que cuando Venus brilla en nuestro espacio, es la princesa usando su espejo para reflejar el sol, por pura diversión. Lo único que me consta es que Marús murió, y es que sólo sobrevivimos yo, eternamente enamorado, y mi inagotablemente hermosa princesa.

jueves, octubre 01, 2009

Más allá de la crisis en América Latina

La magnitud de la crisis económica ha tenido efectos adversos en todo el mundo. El desempleo se ha disparado tanto en Europa como en los Estados Unidos, y las economías asiáticas han experimentado una fuerte caída en sus exportaciones.
América Latina no es la excepción, su producto se ha desplomado, la inversión ha caído y la pobreza se ha incrementado.

Desde principios del año, los principales países latinoamericanos han implementado medidas para contrarrestar los efectos negativos de la crisis. Aunque inició fuera de la región, no todos los dirigentes latinoamericanos se quedaron de brazos cruzados.

Argentina incrementó el estimulo fiscal en 3,500 millones de dólares en diciembre, seguido poco después por una inversión de 300 millones para fomentar el turismo. Esto no es todo, después de la nacionalización del sistema de pensiones, el gobierno logró sanar este sistema e incrementar los fondos en un 173%. Gracias a esto, el gobierno redireccionó 2% de éstos fondos para fomentar el crecimiento económico. El dinero se está usando en infraestructura básica y en estimular la construcción de hogares y edificios. En total, el gasto asciende a 4,400 millones de dólares (aproximadamente 1.3% del PNB).


Click en la tabla para ver el más grande.

Por otra parte, el gobierno de Brasil recortó los impuestos, como una medida de expansión fiscal, calculada en 4,200 millones de dólares. El plan económico se llama “Programa de Aceleración del Crecimiento”, y empezó a funcionar desde 2007 con el objetivo de acelerar el crecimiento de la economía brasileña.

Click en la tabla para ver el más grande.


El plan ha dado resultado, si se observa las tasas de crecimiento del PIB de Brasil. Además, se lanzó un seguro de desempleo que tiene cobertura por siete meses. En total, el gasto de Brasil asciende a 8,600 millones de dólares (el 0.5% de su PNB).


Chile implementó un plan de estimulo fiscal de 4,000 millones de dólares, con el objetivo de resistir los efectos adversos de la crisis. Una cuarta parte del presupuesto es para la mina nacional de cobre Caldeco, ésta es la más grande productora de cobre del mundo y genera una gran cantidad de empleos.

Otra parte del paquete fiscal es para generar 100,000 empleos en las empresas privadas, además está previsto crear empleo público a través de distintas obras. Aunque el plan de Chile, es de sólo 4,000 millones de dólares, esta cantidad representa 2.2% de su PNB.

Venezuela tiene un plan agresivo de estimulo fiscal. El valor del incremento en el gasto del gobierno fue de 5,000 millones de dólares, que seguirán siendo usados en sus programas sociales. El problema con Venezuela, es que no se sabe exactamente como se distribuirá el gasto de éste, ni qué cantidad representa de su PNB.

Finalmente, México, no sé si recuerdan, congeló el precio de la gasolina y de algunos productos ¿básicos? (hay una lista de cada producto muy especifico, incluyen chiles en lata y cosas poco consumidas). Además, el gobierno incrementó su gasto en obras públicas. ¿Cuánto costó este increíble paquete fiscal? ¡8,600 millones de dólares!, el resultado: una caída de 0.2% en la industria de la construcción.

Quizá Chile ha tenido más poder de maniobra, debido a que su deuda pública es de apenas 4.8% de su PNB, en tanto la de México es de 20.3% (véase tabla). Sin embargo, Argentina y Brasil tienen una deuda mayor, y eso no impidió que implementaran planes fiscales agresivos, sobre todo en el caso de Argentina (1.3% de su PNB).

Ahora, según los cálculos del Fondo Monetario Internacional, la economía mexicana es la mayor perdedora en términos de bienestar, comparado con los demás países de América Latina que estamos analizando (véase tabla).

Es importante mencionar que las cifras del FMI tienden a ser conservadoras. Pronostica una caída del 3.67% en la economía mexicana, por otro lado algunos expertos han llegado a calcular una caída de hasta el 7%.

El PIB per cápita, reportado en esta tabla, está en dólares y ajustado por el Poder de Paridad de Compra (PPP por sus siglas en inglés), por lo tanto, en esta tabla se puede apreciar estimaciones de la caída del bienestar de cada país, que incluyen precios internos, por lo que son, totalmente comparables.

Los países más afectados son México y Venezuela, y el menos afectado es Chile. La recuperación, también será mejor para Chile que para el resto de los países, y México, por lo menos se recuperará antes que Venezuela y Argentina.

No pretendo ignorar todos los efectos que determinan la caída del PIB per cápita, es obvio que las condiciones socio-económicas son diferentes en cada país, y me es imposible aislar el efecto que tuvieron las políticas de expansión fiscal en cada uno (por lo menos con estos datos). Sin embargo, es posible inferir que la política de Chile, Brasil y Argentina, fueron más acertadas al invertir en la generación de empleo y reducir impuestos. Mientras que tratar de mantener precios o invertir en obra pública (¿cuál? No sé), no ha sido suficiente para contrarrestar los efectos adversos de la crisis en México.

La lección es que México si incrementó su gasto inicialmente y no le funcionó. Pero esto no implica que la política de expansión fiscal sea inefectiva, en Argentina, Chile y Brasil, si está funcionando bien. Lo importante aquí, es saber en dónde gastar y cómo gastar. Esperemos que México siga el ejemplo de sus homónimos latinoamericanos, para mitigar los efectos negativos, los cuáles posiblemente continúen hasta el próximo año.

*P.D. Las estimaciones no incluyen el 2% del impuesto a la pobreza.

jueves, septiembre 24, 2009

El comienzo de la guerra económica

Artículo publicado en Cosa Pública.
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Estados Unidos y China están a punto de comenzar una guerra económica de gran escala.

Todo comenzó el pasado viernes, cuando el presidente Obama anunció un incremento de 35% en los aranceles a la importación de neumáticos chinos (sobre un 4% que ya soportaba). Y justificó esta medida, supuestamente porque el aumento de las exportaciones de China habían provocado la pérdida de 7,000 empleos en la industria automotriz, y los trabajadores de esta industria ya estaban siendo castigados por la propia crisis automovilística.

Detrás de esta medida están compromisos políticos y la poca fuerza del presidente Obama de mantenerse rodeado de gente centrista en su gobierno. El presidente que apenas en abril afirmó ante los líderes del G20, que iba a hacer lo posible para evitar medidas proteccionistas en un ambiente de crisis, ahora comienza a tomar medidas autárquicas, propias de la gran depresión del 29.

Esta medida favorece a un grupo sindical que ni siquiera representa a la mayoría de los trabajadores estadounidenses de la industria de neumáticos, y va en contra de los intereses de todos los demás. Afecta a todos los consumidores, así como a las mismas industrias automotrices, que producen la mayor parte de sus productos en China y luego lo exportan a EEUU.

Por otra parte, no es probable que por esta medida la industria de neumáticos estadounidense sobreviva. De hecho, simplemente se importarán de otros países más baratos, como Brasil o India (que también son grandes productores). Pero, los presidentes, después de todo, tienen que dar pequeñas concesiones a sus seguidores, Obama necesita mantener a los sindicatos de su lado para aprobar el presupuesto de la reforma de salud.

Se podría argumentar que estas tarifas no importan tanto, finalmente sólo aplican a importaciones que valen unos cuantos miles de millones de dólares. Sin embargo, China ya reaccionó. Esta semana anunció una investigación, a través de la Organización Mundial de Comercio, a las exportaciones de vehículos y pollos (además de subir aranceles en estos rubros), por lo que, una guerra de aranceles, está por desatarse.

Es bastante aceptable que un país en vías de desarrollo aplique políticas proteccionistas para desarrollar industrias estratégicas o competitivas. Si la política está bien aplicada, es decir, si tiene los incentivos correctos a crear tecnología, economías de escala, productividad, etc. Los saldos tienden a ser positivos en el largo plazo (sacrificando el consumo nacional en el corto plazo). Sin embargo, si hablamos de economías plenamente desarrolladas, como los EEUU, donde además, se está protegiendo a una industria sin incentivos a mejorar su productividad, entonces los saldos serán negativos.

La industria automotriz (de por sí, ya quebrada) incurrirá en mayores costos, los consumidores tendrán que pagar mayores precios, la economía crecerá menos, y lo más probable, es que aumente la presión de otros sectores de la economía, que también están sufriendo por la competencia de China.

Lo que es más, EEUU se ha encargado de adoctrinar de manera forzada a casi todos los países del mundo, sobre las bondades del libre comercio, y finalmente, cuando no se ven beneficiados por éste, aplican medidas proteccionistas que siempre le reprochan al resto del mundo.

Las consecuencias de esta medida van más allá de lo económico. Cualquier esperanza para asegurar un acuerdo sobre el cambio climático en Copenhague en diciembre (como sucesor del protocolo de Kioto), necesita una fuerte cooperación entre EEUU y China. También negociar con Corea del Norte y su problema de armas nucleares; y para castigar a Irán con sanciones económicas, que EEUU está pensando plantear para desalentar el programa nuclear iraní.

China tiene poder veto en el consejo de seguridad, así que, la decisión de imponer aranceles a China para defender a unos pocos, no sólo puede ser considerada como un error económico que no va trascender, si no el principio de una guerra económica y, probablemente, más conflictos en Medio Oriente y Asia.

jueves, septiembre 17, 2009

Fórmula para agudizar una crisis

Publicado en Cosa Pública.

Agustín Carstens y Ryutaro Hashimoto (primer ministro de la crisis). Incompetentes.

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La ciencia económica tiene apenas dos siglos de existir, y en el transcurso del tiempo, han surgido distintas corrientes ideológicas que han influido en la forma de estudiar esta disciplina.

Sin importar estas corrientes, tenemos que tener algo muy claro: existe un “core” en el que todos los economistas estamos de acuerdo, ya sean neo-keynesianos, neo-clásicos, monetaristas, ofertistas, ciclo de los negocios, no importa, la política monetaria y fiscal tienen efectos en la economía real en el corto y mediano plazo.

No es cuestión de intervenir o no intervenir, nadie habla de subir o no subir impuestos, es algo que está dado. Todo mundo sabe que cuando un país está en crisis, se debe estimular el crecimiento de la economía.

Es un regla de libro de texto (véase libros de macroeconomía de Samuelson, Mankiw, Parkin o ya de perdida “Economics for Dummies” de Roberts et al), que cuando el ciclo económico está en recesión se bajan los impuestos, se incrementa la oferta monetaria (vía bajas en la tasa de interés) y se incrementa el gasto del gobierno; por el contrario, si el ciclo económico está en auge, es momento de incrementar impuestos y sanar las finanzas públicas.

Sin embargo, hay países que se empeñan en subir los impuestos en medio de las crisis, olvidando todo esto, preocupándose sólo por no endeudarse y tener finanzas públicas sanas. ¡A nadie le importa un carajo eso en este momento!

Quizá, ya adivinaron de qué país estoy hablando, pero no es el único que se le ha ocurrido experimentar con la economía de esta manera.

En los años noventa, Japón entró en recesión por una crisis de desvalorización de sus bienes inmobiliarios (ajá, la crisis actual no es nada nuevo). Al principio de ésta, Japón no aplicó ninguna política expansionista y la economía se contrajo, decreciendo en 1993. En los años siguientes el gobierno japonés decidió incrementar su expansión fiscal, y obtuvo algunos repuntes, con tasas de crecimiento del PIB de hasta 2.46%.

Sin embargo, en 1997 estalló la burbuja financiera del sudeste asiático. Japón se enfrentaba a problemas graves en sus finanzas públicas, su deuda pasó de 3.5 a 10.6% de su PIB, y sólo tenía dos opciones: endeudarse más o subir los impuestos en medio de una crisis.

El gobierno japonés decidió subir el impuesto sobre el consumo 2% y contraer el gasto público del 16.2 al 15.4%, como porcentaje del PIB. Consecuencias: la tasa de desempleo pasó de 4.1 a 4.5% en un mes; quebraron varias instituciones financieras, por lo que la banca que había sido privatizada en los ochentas, tuvo que ser rescatada por el gobierno; y, el PIB cayó de 2.46 a -2.82% (la más grande caída en la historia de Japón, desde la II Guerra Mundial).

Sería injusto culpar sólo a los impuestos y la contracción del gasto público de la gran caída del PIB japonés, el incremento del desempleo y la quiebra de sus bancos. El problema es que, el efecto de contracción de la política fiscal, medida por el indicador fiscal de la OCDE, fue de 1.7%, es decir, las decisiones de política económica, fueron en gran medida las culpables.

El parlamento pidió la renuncia del primer ministro y el nuevo presidente reaccionó rápidamente nacionalizando los bancos e incrementando el gasto público a 22.2% del PIB, política que fue aprobada de inmediato por el parlamento.

Es interesante que actualmente se presente una situación muy similar en México. La principal diferencia entre estos dos países, es que Japón es muy rico, mientras que en México, los resultados de una política similar, podrían tener consecuencias mucho más nefastas.

¿Me pregunto si el Secretario de Hacienda conoce el caso de la economía japonesa? Si no se la enseñaron en Chicago, mínimo tuvo que saber de ésto cuando estuvo en el Fondo Monetario Internacional.

No cabe duda, Hegel tenía razón al decir “(…) la historia nos enseña que no podemos aprender de ella”.

jueves, septiembre 10, 2009

La nueva Alejandría: Google

Difundido en Cosa Pública.

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El sueño de Borges de la gran biblioteca de Babel, podría hacerse realidad el próximo 7 de octubre, si el Departamento de Justicia de los EEUU aprueba el acuerdo Google con los autores y las editoriales estadounidenses, que permite crear un registro de derechos de autor, para luego digitalizar los libros y pagar grandes ganancias a los autores.

Google está buscando crear la biblioteca más grande y de mayor acceso que haya conocido la humanidad, y aunque esto parezca maravilloso para la difusión de conocimientos, y se podría creer que beneficiaría a millones de personas, existen fuertes intereses privados que se oponen, principalmente sus competidores: Amazon, Yahoo! y Microsoft.

Todo comenzó en 2004, cuando Google digitalizó una gran cantidad de libros públicos, cuyo derecho de autor ya ha caducado, y ofreció gratis la versión digital de éstos. Después, comenzó a escanear libros más actuales, con derechos de autor, y a ofrecer parcialmente la obra. Esto originó una demanda controversial, que Google solucionó pagando cerca de 125 millones de dólares y un acuerdo de crear un registro de derechos de autor.

El acuerdo es que Google podrá digitalizar las obras y pagará 65% de las ganancias generadas por éstas a los autores, por lo que varias bibliotecas en el mundo, así como la mayoría de las editoriales estadounidenses firmaron el acuerdo.

La forma de operar de Google tendrá tres modalidades. La primera, es ofrecer libros públicos o sin autor (los llamados “libros sin dueño”), a los que el usuario tendrá libre acceso para bajarlo en su computadora e imprimirlos después. La segunda, son libros con derecho de autor, disponibles en diferentes editoriales o bibliotecas, donde el usuario podrá seleccionar comprarlo directamente en su versión impresa o comprarlo en su versión digital. Finalmente, para los libros que están agotados o que ya no se imprimen, los usuarios podrán comprarlo en su versión digital.

Amazon, Yahoo! y Microsoft se oponen, y han cabildeado fuertemente en contra de este proyecto a través de su ONG “Open Book Alliance”. Alegan que si las bibliotecas, incrementan su dependencia del canal de distribución de Google, la empresa tendría poder monopólico sobre los precios.

Por otra parte Google, también se ha enfrentando a oposición en la Unión Europea, ya que gobiernos como el de Alemania, Francia e Italia, creen que este modelo iría en contra de la ley europea de derechos de autor, donde se estipula que sólo se pueden digitalizar libros públicos.

Finalmente, la otra fuerza opositora, son algunas editoriales y librerías, porque creen que se verán perjudicadas al competir directamente con Google, aunque el producto sea diferenciado, pues Google sólo venderá la versión digital, y la versión impresa, seguirá siendo vendida por la editorial o la librería.

El Departamento de Justicia y la Federación de Comercio de EEUU, analizan el acuerdo de Google con las editoriales y los autores para determinar si este acuerdo tendría efectos adversos en el consumidor, y si existen incentivos a subir precios. Asimismo, analiza la controversia que puede generar en otros países, como en Alemania y Francia.

El panorama no es tan negativo como lo han hecho creer “Open Book Alliance”. En principio, Google no tiene incentivos a cobrar precios altos por ser una cadena de distribución digital, al contrario, tiene grandes incentivos económicos para hacer su biblioteca digital lo más accesible posible, y por lo tanto, a ser muy barato. Esto se explica porque Google obtiene la mayor parte de sus ganancias de anuncios comerciales en su sistema de búsqueda, por lo tanto mayor número de usuarios, tanto en su buscador, como en su biblioteca, mejor.

Además el tratado estipula que los precios de la subscripción institucional, es decir, de las bibliotecas y librerías, deben ser suficientemente bajos para que el público tenga amplio acceso y suficiente para pagar derechos de autor, es por eso que, si muchas librerías y bibliotecas no pueden contratar el servicio por altos costos, Google sería demandado por millones de dólares.

La Corte debe aprobar el acuerdo, condicionando a que Google sea regulado por parte del gobierno, así se crearía un antecedente para, en un futuro cercano, ser ampliado en la UE, donde está considerando actualizar su definición legal de derechos de autor, para adecuarse mejor al contexto digital. Si la corte no aprueba el acuerdo, se perdería la valiosa oportunidad de tener acceso a obras inéditas, agotadas, famosas, públicas, de cualquier parte del mundo.