miércoles, noviembre 25, 2009

¡Salud! ¡Señor Obama!


A pesar de la fuerte campaña de los republicanos, de los grupos conservadores que tachan de socialista a la reforma de salud, a pesar de que se tuvo que utilizar el recurso de “reconciliación” y de la fuerte inversión de las aseguradoras privadas en la campaña de desprestigio, la cámara baja de los Estados Unidos, aprobó la reforma de salud.

Quiero recordar que, el recurso de reconciliación, es utilizado en el congreso de los EEUU cuando una ley es muy controversial, y con este recurso, se puede aprobar con mayoría simple (51%) en vez de aprobarse con dos tercios de los representantes (que es lo usual).

¿Qué se ganó? Seguro médico gratuito extendido para 35 millones de norteamericanos, la opción pública para todos, prohibición de discriminación de cualquier tipo - antes de la reforma, las aseguradoras tenían el derecho a discernir que personas podían asegurar, y quedaban excluidas personas con enfermedades terminales o costosas - . Finalmente, las empresas que perciban más de 500,000 dólares al año tienen la obligación de ofrecer más de dos seguros privados.

¿Qué se perdió? La negociación fue difícil, la ley se aprobó con 220 votos a favor y 215 en contra. Todos los republicanos votaron en contra y Obama tuvo que negociar con varios representantes demócratas. Se tuvo que ceder a las peticiones conservadoras, y la reforma no incluye a mujeres que decidan abortar, si éstas tienen seguro público.

Creo que es una pérdida aceptable, dados los beneficios.

¿Qué es lo que sigue? Qué la reforma sea aprobada por el senado, que hace unos días aprobó dar inicio al debate, es decir, la reforma pasó el primer obstáculo, se va discutir en el senado. Para la semana que viene, ya se habrá decido si pasa o no la reforma. El problema, de entrada, en esta nueva fase es que ya se explicitó en la ley, que la reforma no cubrirá a ningún inmigrante ilegal, por lo tanto, las pocas esperanzas de tenían los movimientos pro-inmigrantes de beneficiarse, se han desvanecido.

Por otra parte, ya había comentado en este espacio, sobre las tenciones entre republicanos y demócratas, que ha creado esta controversial reforma. La reforma sin duda ha sido beneficiosa para la mayoría de los estadounidenses, una victoria personal para Obama, etc. Pero ésta no incluye a todos los migrantes ilegales que se encuentran trabajando en aquel lado de la frontera.

Si se logra aprobar la reforma, será un gran logro para los EEUU, pero, al haber recurrido al recurso de la reconciliación, la reforma migratoria ha perdido muchas posibilidades de ver la luz. Los republicanos no estarán dispuestos a pasar una ley de reforma migratoria y dudosamente lo estará el grupo de conservadores demócratas.

Parece que tendremos que esperar algunos años más para el libre comercio, incluya libre movilidad del trabajo.

martes, noviembre 24, 2009

Un futuro para dormir

¡TIRRR TIRRRR! – sonó el despertador, ya eran las 6 de la mañana, es hora de ir a trabajar. Somnoliento, Jaime, presiona el suspensor de tiempo. - ¿Ya lo prendiste amor? – expresa la también somnolienta Patricia. – Si ya. Termina Jaime y se vuelve a dormir.

En el siglo XXX, se logró crear espacios donde se hacen girar las partículas tan rápido que el tiempo prácticamente se detiene para cualquier cosa que se encuentre dentro del espacio. Al principio la maquina era enorme, y la revista Science dijo “Gracias a este invento, el hombre podrá almacenar permanentemente alimentos y medicinas que antes tenían caducidad”.

Quién iba pensar que el comentario de MAD fuera más cierto “Yo preferiría meterme en uno de esos artefactos suspensores para dormir bien”.

jueves, noviembre 19, 2009

Federalismo fiscal

¿Recuerdan las últimas dos elecciones a gobernador de Sonora? ¿Alguna vez escucharon propuestas radicalmente diferentes entre los candidatos del PRI y del PAN? Ahora, ¿diferencias en propuestas entre el PRD y el PRI en Oaxaca? Ninguna. ¿Cuál es la causa? Qué en la actualidad los Estados tiene poco que decir, tienen poco que proponer, porque el presupuesto con el que cuentan, depende casi, enteramente, de la federación.

Nunca escucharemos a los candidatos hablar de impuestos, de gasto público, de protección para cierta industria, de fomento a otra, de ayuda al campo, de mejorar el sistema educativo. Las propuestas suenan poco sustanciosas cuando oímos “promover inversiones” o “promover el empleo”. Porqué en realidad es lo único que los Estados pueden hacer “promover” y cabildear cosas con la federación para obtener recursos.

Suena bastante ilógico. Todo planeado desde el Distrito Federal. Cada peso que se usa para apoyar a los agricultores o para fomentar el crecimiento de la tecnología. ¿Realmente conocen la situación de todo el país? Dudoso. Sin embargo, no es sólo eso. El gobierno federal es el encargado de cobrar el grueso de los impuestos: el IVA y el ISR.

La percepción es que el gobierno de México, cómo centralizado, dejando a la autoridad central el poder de ejercer el gasto y de cobrar los impuestos. Todo es culpa del centralismo y los Estados no pueden hacer nada. Esta visión, está incompleta. Los Estados se rehúsan a tomar el control de sus ingresos y cobrar los impuestos por ellos mismos. El sistema actual es cómodo, sólo se esperan a recibir y cabildear presupuesto federal, sin incurrir en el costo político que conlleva elevar impuestos si es necesario.

La situación es perjudicial. Si los Estados cobraran sus propios impuestos, podrían captar recursos necesarios para desarrollarse por sí mismos. Al mismo tiempo, impuestos regionales permiten mayores captaciones en regiones más ricas y mayor distribución en regiones más pobres. Si el gobierno federal se deslindara de obtener recursos para todo el país, bastaría con cobrar un impuesto base de digamos 5% en IVA. Mientras que cada Estado tendría la facultad de elevar sus impuestos lo que sea adecuado para la realidad socioeconómica de su región.

Por ejemplo, un Estado muy desigual, podría tener impuestos progresivos, uno rico, podría elevar impuestos en medicinas y alimentos, uno muy pobre, elevarla en otros bienes, etc. Un Estado con herencia cultural prehispánica, puede destinar parte del gasto a la preservación de su patrimonio, y no depender del INAH. Un estado predominantemente industrial, podría crear su propia política para fomentar el desarrollo de su industria, vía reducción de impuestos, tanto a sus insumos, como a los productos intermedios.

Finalmente, quienes conocen mejor la situación y tienen propuestas más factibles para mejorar, son los que viven ahí.

Cuando se habla de reforma fiscal, nadie se le ocurre proponer un escenario de verdadero federalismo fiscal, a pesar de ser algo natural de una verdadera república. ¿Será México capaz de dejar de lado el centralismo heredado desde los tiempos coloniales? ¿Serán los Estados conscientes para aceptar el costo político y luchar por obtener sus propios ingresos? Por el bien de todos, espero que sí.

lunes, noviembre 02, 2009

Origen de la crisis fiscal y ¡más impuestos!

Actualmente estamos siendo bombardeados a diario con noticias de la reforma fiscal, esto se volvió tan popular este año, porque en medio de la crisis económica, el gobierno se declaró en quiebra, por la caída de los precios del petróleo (pero sobre todo la caía en producción de éste, como ya lo he dicho aquí).

El gobierno decidió utilizar muchos recursos provenientes de PEMEX para financiar sólo gasto corriente, en vez de incrementar el gasto público. Pero el problema se agrava con la llegada al poder la cúpula panista y el incremento de la dependencia de recursos, es decir, cada vez se emplearon menos ingresos de los impuestos y más ingresos del petróleo para solventar el gasto programable (véase gráfica).

(Gráfica cortesía de Gerardo esquivel)


Ante la eminente caída de la producción petrolera, el gobierno necesita tener más recursos para mantener el mismo ritmo de gasto. No hay de otra, se tiene que hacer una reforma fiscal o endeudarse más. Es por eso que el PAN está desesperado por incrementar los impuestos, y el PRI, a sabiendas que esto le pega también a sus Estados gobernados, también busca con desesperación hacerse con recursos.

Incrementar el IVA y el ISR, habla de la poca inteligencia de los diputados y de hacienda para cobrar impuestos. No están buscando hacer un impuesto progresivo, ni siquiera neutro, tampoco están buscando incrementar la base gravable (que es el principal problema de México), ni de mejorar la situación de ningún grupo social. Sólo es una salida fácil.

Si el “discursito” nuevo de Calderón, que reclama que las grandes empresas no pagan impuestos, fuera real, y no sólo fuera demagogia política para ganar simpatizantes de la izquierda, entonces en su propuesta oficial hubiera incrementado el ISR en los deciles más altos de la población, hubiera eliminado regímenes especiales, eliminado deducciones de impuestos por donaciones o “grandes” inversiones, y así, lograría menos evasión de los grandes corporativos y cobrarle más a quién más tiene.

En cambio la propuesta inicial era 2% de IVA para ayudar a los pobres (por cierto, ¿han notado que ya no se habla más de impuestos para los pobres? ¿Ya se les olvido? ¿El IVA 16% pa’ quién es?), que no afecta en lo más mínimo a las clases más ricas (cuya proporción del consumo es menor), y la segunda propuesta de incrementar 1% el IVA y 2% el ISR, sólo está golpeando a la clase media, que somos quienes no tenemos tantos trucos para poder evadir el ISR.

¿Qué hacer? Primero que nada, hacer que la economía se recupere, hay que endeudarse más, incrementar la deuda 1% o 1.5% como porcentaje del PIB. . No va a pasar NADA. Nuestra calificación internacional de todos modos va a caer por el mal desempeño económico, así que, ¡vamos!

Por otra parte, una vez retomada la senda de crecimiento, yo estoy a favor hacer impuestos progresivos. Subamos ISR pero por estratos, y así cobremos más a los que más tienen. Las empresas no se van a ir, y van a seguir generando empleos como siempre.

El punto más importante es evitar la evasión de las grandes empresas, hay que ir fuerte en este tema, crear el monitoreo adecuado, desaparecer regímenes especiales, eliminar deducciones por donaciones y por inversiones.

También es importante gravar a la economía informal. Erróneamente, se cree que la economía informal está conformada por personas de bajos recursos, pero no es así, los de bajos recursos ni siquiera tienen para poner el puesto de quesadillas. Hay que registrarlos a todos a cambio de su espacio público y eliminar las mafias que existen entre ambulantes y policías. Sólo así, se podrá tener una recaudación decente y podremos eliminar nuestra dependencia del petróleo.