domingo, junio 29, 2008

Sin movimiento

Cada segundo la extraño más. Cuando despierto por las mañanas siento el enorme vacío a mi lado, una ausencia de algo que parece que siempre ha estado ahí. Si camino por la calle, cada carro rojo que pasa, viene con imágenes de ella conduciendo, sonrisas y besos. Cuando cae la lluvia, siento frío; me hace falta su calor y su preocupación por mantenerme seco.


Por las mañanas recuerdo sus ojos cuando despierto, por las noches me duermo pensando en su hermosa boca y en sus besos. Es como una droga para mis sentidos, es como quitarle el rojo a la gama de colores, es como una fotografía lejana que quiero abrazar.


Necesito verla, sin ella soy el mar sin las olas. Mi vida pasa y nada sucede.

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